
La sesión clínica del pasado 26 de noviembre trataba sobre un paciente joven conn dolor abdominal de una semana de evolución, elevación de marcadores inflamatorios y lesión hepática heterogénea de 6 cm. El diagnóstico diferencial fue realizado por la Dra. Pérez Certal (R3 de Medicina Interna) que repasó las principales opciones, centrándose en el absceso hepático piógeno como primera opción, también por el contexto epidemiológico, aunque manteniendo abiertas otras posibilidades menos frecuentes. La solución la aportó la Dra. Carracedo, que con los estudios microbiológicos realizados tras drenaje de la lesión concluyó en absceso hepático amebiano. En enlace con su presentación conjunta se encuentra disponible a continuación.








La sesion bibliográfica del pasado viernes fue presentada por la Dra. Carracedo, que repasó los siguientes trabajos publicados en la revista New England Journal of Medicine:

El caso clínico de la semana pasada trataba sobre un paciente con pérdida de agudeza visual y fiebre y que en el fondo de ojo presentaba una masa coroidea. El Dr. Ferreras realizó el diagnóstico diferencial a partir del hallazgo de la masa coroidea, relacionándola con una metástasis de otro tumor. Se abrió un debate sobre otras posibilidades diagnósticas como una insuficiencia suprarrenal o una probable vasculitis de base entre otras. La solución la aportó la Dra. Carracedo, un TC demostró una neoplasia de sigma abscesificada y múltiples metástasis a distancia. Se optó por manejo paliativo/sintomático siendo trasladado a otro centro para cuidados paliativos. Su presentación conjunta se encuentra disponible 
pacientes de riesgo cardiovascular medio. Se demuestra en esta población una menor incidencia de eventos cardiovasculares. El segundo es el estudio FLAME, que compara el tratamiento inhalado de indacaterol/glicopirronio vs salmeterol/fluticasona, con resultados favorables a la primera combinación en lo que respecta a exacerbaciones y calidad de vida. El último trabajo se refiera a la antiagregación en los pacientes que van a ser sometidos a cirugía coronaria, sin que se encuentren ventajas en suspender la AAS previo a la cirugía.
El primero de ellos es el estudio STOP-IT, referido al tratamiento «corto» de las infecciones abdominal quirúrgicas. Se trata de un estudio multicéntrico aleatorizado sobre enfermedades quirúrgicas habituales (excepto apendicitis no perforada), intervenidas, en las que se compara 4 días de tratamiento antibiótico vs una pauta «larga», al menos 2 días más tras la resolución del SIRS (máximo 10 días). El «end point» principal combina infección de la herida quirúrgica, recurrencia de la infección abdominal y muerte por cualquier causa a los 28 días. Los resultados son iguales en los dos grupos, con una fecuencia del «end point» del 20%, igual en los dos grupos. El segundo trabajo plantea la utilidad de la pentoxifilina y/o la prednisona en el tratamiento de la hepatopatía alcohólica. Se establecen cuatro grupos y se compara la mortalidad a los 28 días, sin diferencias entre ellos. Solo ajustando según factores pronósticos, la prednisona disminuye la mortalidad a los 28 días, sin diferencias a los 90 días o un año. Para acabar, el último trabajo se refiere a una revisión del manejo de los nódulos tiroideos.