
La sesión de microbiología del pasado 26 de marzo correspondió al Dr. Guerra, que habló sobre el impacto de los dispositivos intracardíacos en la epidemiología de la endocarditis infecciosa. La expansión de técnicas como el implante valvular aórtico transcatéter (TAVI) ha modificado el perfil de los pacientes con valvulopatía, extendiéndose a poblaciones de menor riesgo y mayor supervivencia, lo que condiciona un aumento de complicaciones a largo plazo como la endocarditis infecciosa. Aunque su incidencia se mantiene en rangos similares a la cirugía convencional, la mortalidad es mayor y el riesgo se concentra en el primer año tras el implante. A tener en cuenta además que cerca de la mitad de los casos precoces están causados por microorganismos no cubiertos por la profilaxis antibiótica habitual basada en cefalosporinas, lo que obliga a replantear las estrategias preventivas. En su sesión además, comentó las estrategias de descolonización y la necesidad de reducir procedimientos invasivos innecesarios. Su presentación se encuentra disponible a continuación.
